Sin escrúpulos.

Para qué.

Hola. Vamos a hablar de política sucia —la limpia es una utopía—, y curiosamente de dos lugares que se relacionan por intereses estratégicos, o porque lo igual atrae a lo igual.

El presidente de Corea del Norte, país que hasta hace nada estaba blindado hasta para Google Maps, ha celebrado su cumpleaños rodeado de ex “estrellas” de la NBA. Este bonito detalle, gratis et amore de los jugadores tiene como objetivo decirle al mundo que la dictadura de Corea del Norte no es tan mala, y que Kim Jong Un es un buen tío… solo que el pobre es un incomprendido. Me hace gracia (irónicamente) que el deporte se use como máscara redentora de los regímenes que masacran a poblaciones enteras; como cuando la selección española con cara de “yo no he sido” se fue a Guinea Ecuatorial a jugar al fútbol. Y ante el escándalo mundial (porque todo el mundo sabe la realidad de Guinea Ecuatorial, y de ella os hablé en el primer, segundo y tercer artículos), la selección dijo algo así como: “a mí no me habléis de política, que yo solo voy a jugar”.

"El mundo intenta mejorar; pero por culpa de ciertas actitudes cómodas y carentes de principios, no lo consigue | Foto de internet

“El mundo intenta mejorar; pero por culpa de ciertas actitudes cómodas y carentes de principios, no lo consigue | Foto de internet

Creo que por actitudes así, el mundo no levanta cabeza. ¿En qué momento se pierden los escrúpulos? Cuando la integridad desciende a la categoría de irrelevante. Yo estudio una carrera a la que la corrupción intenta seducir bastante, y de hecho muchos peces gordos viven ya no caídos en la tentación, sino como hijos del pecado. En una conferencia un profesor un día nos dijo muy claramente: «la integridad es una actitud. Todos cuando estáis desahogados podéis llenarnos la boca diciendo “no, yo no me voy a corromper”, pero la hora de la verdad es cuando veis que no tenéis dinero o aparentemente no tenéis más opciones, y no os queda más remedio que aceptar esa oferta, ¿ahí ¿qué? ¿Qué haréis?»

Nadie respondió nada. De hecho, hay gente que jamás consigue responder a esa pregunta con la conciencia tranquila.

Me pregunto si hace 10 años a algún profesor se le ocurriría decir esto.

Gracias por leerme

PD: La hija del dictador Macías Nguema, el tío de Teodoro Obiang, fue trasladada a Corea del Norte cuando su padre empezó a temer por la estabilidad de su gobierno. Mónica Macías, que así se llama, ahora tiene 41 años, y dice que el gobernante de Corea del Norte en sus tiempos, Kim Il-sung era un anciano “majestuoso y carismático”. No sé quién estará de acuerdo con ella; pero no quisiera conocer en persona a quienes lo están.

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2 Respuestas a “Sin escrúpulos.

  1. Duras y acertadas palabras. El ser humano es demasiado fácil de corromper y ya no digo por cantidades de dinero desorbitadas sino apelando a necesidades más terrenales. Ni yo soy capaz de decir que sería incapaz de caer en este tipo de “pecados”.

    • Nadie tiene idea de lo que es capaz de hacer hasta que se ve a sí mismo actuando. No sé por qué el ser humano es tan fácil de corromper, y tampoco por qué una vez corrompido, parece que pierde la conciencia. Gracias por tu opinión, Lilu :)

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