Back to school

 —Desvalijados, pero contentos—

Estoy en un lugar que conforme escribo se llena de estudiantes universitarios Freshman, Sophomore, undergrads y grads. Empezaré por el principio. Desde casi cuando llegué a Estados Unidos ya estaban con los carteles de “vuelta al cole” hasta en los lugares indeseados: en Walmart, en los autobuses y en las puertas de los colegios. Que en Walmart estuvieran con eso pasa, de los creadores de la locura del Black Friday esperar cordura y honestidad es de risa; lo que me resultó un tanto ansioso fue lo de los colegios: pasé al lado de uno y al ver el cartel me dio miedo, “¡Os esperamos el 20 de agosto, niños!” rezaba.

Vuelta al cole... ¿Están de broma? Pongo esta foto porque es mejor que la de cualquier colegio. | Foto de internet

Vuelta al cole… ¿Están de broma? Pongo esta foto porque es mejor que la de cualquier colegio. | Foto de internet

Parecían hombres del saco faltos de niños. (Confieso que) cuando era pequeña veía las revistas de El Corte Inglés con los anuncios de vuelta al cole y me entraba el estrés. Los de Alcampo los soportaba, aunque tuve incluso una época de fobia en la que si veía alguna de esas revistas en el buzón antes de septiembre la tiraba a la basura antes de que mi madre la viera.

Eso antes de que las papelerías se convirtieran en mi tipo de tienda favorita. Son cosas que una vez superadas puedes confesar, aunque sea aquí por primera vez.

Pues mientras España está como en un agosto cualquiera, Estados Unidos ya tiene a sus niños en el colegio y a sus universitarios soltando 50000 dólares mientras se mudan a los barrios de estudiantes: 30000$ de matrícula, + gastos de alojamiento en apartamento de estudiantes + libros de 100 dólares (eso sí, en versión digital fácilmente portables en el iPad: convenience) + comida + facturas + vivir en sí. 50000 al año, claro. Y como seas de otro país añade billetes de avión para poder ir con los tuyos algunas veces. Mi espanto se deja ver, ¿verdad? En caso de duda vean mi opinión sobre Wert y el modelo español. Pero aquí no obstante, todo está pensado: como consuelo por el dinero que las familias han tenido que desembolsar, durante la prima semana el campus se llena de welcome parties, congratulations, social events, felicidad y time management estrategies. Lo último de vital importancia, dado que los estudiantes exigen aprobar y con nota como mínima compensación por el alto precio y las penurias de la vida universitaria americana. Y también por la competencia casi desleal que traen los estudiantes que vienen de China, Corea del Sur y la India*. Por eso hay un nada despreciable sector de la educación estadounidense enfocado en la eficiencia y en enseñar a los jóvenes a ser altamente productivos (porque después producirán para América)… y a no cansarse, porque la mayoría están en los campus de agosto a agosto. Y porque los asiáticos, aunque duela admitirlo, marcan el ritmo. Esto también se extrapola al ambiente laboral, del que os hablaré en el próximo post.

También algo que me llamó la atención es el sentimiento de pertenencia que cunde cual pánico. La universidad en la que uno estudia se asocia a su sello de identidad, pilar de la autoestima, bandera de la patria, orgullo perpetuo. Orgullo que añade a los 50000 iniciales unos cuantos cientos de dólares en ropa de marca universitaria. Parece que la aceptación social pasa por tener al menos una camiseta de la universidad o algo.

No sabría decir si hoy la gente está alegre y animada o bajo un ataque de nervios y risa floja. Voy a darles un voto de confianza y pensar que están alegres e ilusionados… ¿Qué pensáis? Lo curioso es que ese ánimo está en el aire y la gente parece estar preparada para darlo todo. Y lo dan. Y parece que les va muy bien… a los que pueden permitirse ir a la universidad aquí.

Luego la máscara se desajusta, y asoman escenarios desoladores definidos por estudiantes sin fondos buscando trabajitos desesperadamente porque la vida universitaria deja de ser accesible, y estudiantes pidiendo dinero en páginas de recolección de fondos para causas sociales como gofundme, para poder pagar lo que no han conseguido con todos los ahorros familiares. Pero siempre quedarán los créditos, y salir de la universidad con una deuda de 100000 dólares perfectamente, una tendencia que desgraciadamente está en alza. Dos tercios de los estudiantes que se gradúan lo hacen endeudados, y dentro de ese porcentaje, el dinero a devolver una vez en el mundo laboral puede ascender hasta el 60% de los ingresos. Mundo laboral al que por cierto, están desesperados por entrar dado que el Gobierno estadounidense exige su dinero en un cierto periodo de tiempo (según me consta, a los 6 meses de la graduación los recibos ya llegan, esté el recién graduado trabajando o no, y la hipoteca puede alargarse hasta 10 años).

Pero ninguno olvidará lo bien que lo pasó en la Freshman** Fest. Desvalijados, pero contentos.

¡Gracias por leer!

 *Lo de los chinos, coreanos e indios son datos fácilmente comprobables. Solo es necesario ir por la calle y saber distinguir el chino del japonés del coreano cuando se cruzan las conversaciones: hay muchos chinos y coreanos. y la gente de la india habla inglés con un acento muy característico.

**Un freshman es un estudiante de primer año universitario; un sophomore, uno de segundo,  junior de tercero y senior de cuarto. Un undergraduate o undergrad es quien no ha terminado la carrera, y un grad es alguien a quien felicitan por la calle.

***gofundme es la misma página que ha recolectado 200000 dólares para ayudar a Darren Wilson, el policía que mató a balazos a Michael Brown, un joven negro la semana pasada en los disturbios de Missouri. Los genios que tuvieron la idea de ayudar financieramente al asesino en vez de a la víctima son los del Ku Klux Klan. Ver, y no podérselo creer.

Anuncios

2 Respuestas a “Back to school

  1. Niños,jóves y ancianos al cole,padres y madres que hoy son ex y actuales estudiantes haciendo cuentas,desembolsando capitales para invertir en la formación de futuros profesionales que marcarán fuertemente el transcurso generacional de los pequeños que hoy se asustan,estresan al ver los anuncios de la vuelta al cole como una especie de hombre del saco que roba parte de su ilusión y la alegria de estar en familia y jugar en el parque,algo que sin saber qué,les impide gritar para pedir más conciliación familiar.
    Se llama COMPETENCIA,devora,separa y distancia adentrandonos aún más al descubrimiento del conocimiento,la ciencia que avanza a pasos gigantezcos dónde casi nadie queda fuera de lugar.
    No es nada más que observar a mayores de 90 e incluso más años manejando el teléfono movil,internet,niños expertos y adiestrados a todo tipo de maquinitas de juegos etc…..,niños,jovenes y ancianas pendientes todos del clic,clic,clic

¿Qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s