Cómo saber lo que realmente pensaban de ti

(Y si era malo).

Hola, hola. Como muchas veces es prácticamente imposible arrancar a los allegados lo que realmente piensan de uno por razones de ofensa a la sensibilidad, uno puede verse perdido. También porque hay comentarios que se hacen a las espaldas —aunque si los hacen a las espaldas es porque los comentaristas están detrás de uno—, así que nos dejan en las mismas.

Pero curiosamente cuando uno da un cambio notable a su vida, o sin ir más lejos, a su físico, alrededor se forma una nube de opiniones secundarias —no solicitadas, por cierto—, que acompañan al primer juicio como el trueno al rayo. Al amable “¡anda, has adelgazado!/¡qué bien te queda el pelo!” acompaña un insidioso “es que antes hija tenías unas piernacas y tenías una cara hinchada… realmente estabas gorda”. Y por si no queda claro, llega la exageración en forma de mejillas llenas de aire y brazos a ambos lados del cuerpo en plan mimo. La insidia sobre el peinado no dista mucho del “es que antes tenías unos pelos…” Que conste que el mismo derecho que tienen ahora de soltar insidias es el que tenían antes, y esos comentarios lo mejor que hacen es indignar; puede que la indignación sea lo mejor que una persona pueda sentir, es la señal definitiva de que hay que cambiar*. A pesar de todo, parece que la gente de alrededor supone que ya no va a resultar ofensiva con sus opiniones porque es una etapa que se ha superado, y supuestamente uno únicamente se centra en el presente, aunque enterarse de la mala impresión que daba uno tampoco es que sea algo que deje indiferente. Aunque ya no la dé.

En Estados Unidos me harté a ver ardillas. Solo que me perdí la época en la que están inmensas, y eso que me avisaron. De todas formas llegó un momento en que desistí en mis intentos de hacerles fotos porque son seres muy escurridizos, o sea que quien ha hecho esta foto para mí es un crack | Foto de internet

En Estados Unidos me harté a ver ardillas. Solo que me perdí la época en la que están inmensas, y eso que me avisaron. De todas formas llegó un momento en que desistí en mis intentos de hacerles fotos porque son seres muy escurridizos, o sea que quien ha hecho esta foto para mí es un crack | Foto de internet

Uno después de tener constancia de todo eso puede pasar olímpicamente. Total, muchos de los que llaman feo a alguien lo hacen con la intención de desahogarse o de sacarle algo de dinero.

Y se acabó noviembre. Para mí por un lado con cambios, y por otro con ciclos que coinciden en el mismo punto un año después, aunque creo que lo más constructivo es que os cuente la mejor parte, en el próximo post. ¡Gracias por leer!

 

*A mí me ha pasado que las personas que te lo hacen pasar mal te hacen espabilar. Eso sí, contando con situaciones donde no se pierde el equilibrio. Hay casos duros como los de anorexia (“pro-Ana”) y bulimia (“pro-Mia”) que empiezan tras una insidia y acaban en casos espantosos como el que se expone en esta petición de Change.org , que he firmado y considero importante.

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6 Respuestas a “Cómo saber lo que realmente pensaban de ti

  1. Hola, McQueen.
    Petición firmada. Si me parece importante.
    Me ha gustado el ejemplo que pones sobre “has adelgazado…”. Creo que todo el mundo conoce comentarios semejantes.sobre el mismo tema o relativos a aspecto (peinados, vestidos…) e incluso opiniones.
    Soy de los que piensan -a riesgo de todo- que las opiniones sobre aspecto personal, modo de vida y amistades está demasiado sobrevaloradas y me importan un pimiento verde.
    Ésto suele traer opiniones de algun@s que me suelen definir como “sociópara”, egocéntrico, huraño…; y entonces aplico inmediatamente el párrafo anterior.
    Después de todo puedo presumir de un círculo de amig@s excelente, una calidad de vida buena y un futuro probable no muy lejano al de los demás. ¿Porqué preocuparme por las opiniones ajenas?.
    Como dice el viejo proverbio de los ingenieros: “Si funciona, no lo toques”.
    Saludos.

    • Hola Bruno, ¡gracias por venir y por apoyar la causa mediante tu firma! Tengo que darte la razón, y matizar algo al mismo tiempo. Hay que ver también de quién vienen los juicios y qué criterio tiene quien opina, porque hay gente que se las da de expertos sin tener ni idea y de ellos justamente vienen las opiniones que no interesan. El proverbio es verdadero, aunque hay casos desesperantes de gente para la que nada funciona nunca.
      Un saludo :)

      • Hola otra vez.
        Por supuesto que tienes razón en tu matización, y por ello me refería a mi “círculo íntimo” de amistades a los que hay que añadir gente que me parece admirable que veo o leo como referencias respetables.
        Todos/as juzgamos, queriendo o sin querer; y continuamente. El problema viene cuando ves gente (y no son pocos/as) que parecen vivir por y para ello.
        Pues a esos/as, ni caso. No conviene en absoluto dejarse mediatizar por auténticos/as profesionales de la “crítica destructiva”, por regla generas provenientes de unas personalidades envidiosas y acomplejadas.
        Respecto al proverbio… mira bien. Es imposible que absolutamente nada funcione, y es lo que va bien (mucho o poco) lo que no debes “tocar”.
        Un saludo.

  2. Yo creo que la opinión de la gente que no te quiere poco importa … y la gente que te quiere siempre te va a ver como eres, o sea, Maravillosa con más o menos kilos … con ojeras o descansada … cuando alguien te quiere de verdad no ve tu físico ve tu interior, y ese es siempre Deslumbrantemente Bonito … eso me pasa a mi … yo voy por el pasillo y veo gentecilla … unas chicas más guapas otras más feas … puff me dan igual porque no las conozco … y entonces apareces tú y ya todas las chicas guapas o feas desaparecen … el amor eclipsa cualquier otro sentimiento … eso creo yo :D
    Así que lo importante es que primero te enamores de ti misma y segundo el día que volvamos a elegir que vean nuestro interior … como nosotras nos vemos la una a la otra … si no … que se queden con sus madres … ajajajja :D

  3. Estoy de acuerdo con Candela que primero hay que quererse uno mismo y pensar que si adelgazas o te pones SEXI es porque tú lo vales y luego que los demas digannn lo que quiera, piensa que a veces la gente te ensalza mas de lo devido por interés, por ejemplo en el trabajo que estés en un sitio estratégico o te humillan porque te vean en un puesto de trabajo humilde, con los pies en el suelo hay que valorarse uno y mimarse.
    besotes..

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