La complacencia, o ese beso de Judas

Pensemos un momento en las mentiras que nos dicen. Y en lo mal que nos va. Y en los “yo soy así, así seguiré, nunca cambiaré”. También en los miles de artículos de revistas que no son más que  comida basura para el ego. Pero a todos nos gusta hacer un test de personalidad y que el resultado nos deje como dioses. A todos nos gusta que el conjunto de fallos lo tenga el otro y uno esté siempre libre de errores. Nos gusta que nos complazcan. Pero tanta complacencia tiene un problema serio: prácticamente no se incentiva el cambio o la mejora personal, al menos por la vía efectiva. ¿Para qué? Si siempre habrá un texto o alguien que te dirá que “no pasa nada, todo está bien”; “el problema no está en ti, sino en la sociedad (entera)”. Bueno, visto de ese modo, como todo está bien, no hace falta cambiar nada. Sin estándares. Sin principios. ¿Verdad?

Mentira.

Hay gente maliciosa. Gente que exige al mundo que la acepte “tal y como es”, cuando en realidad es inaceptable hasta para sí misma. Os voy a dar un ejemplo: un individuo (ponedle el sexo que queráis) que quiere que se le quiera tal y como es, con su mala leche (no carácter), su cobardía, su orgullo y sus nulas ganas de ser una buena compañía. De hecho, espera que se le quiera tal y como es porque así se ahorra el esfuerzo de mejorar personalmente, sobre todo si al lado va a tener a alguien que con eso de que “le quiere tal y como es”, va a tolerarle prácticamente todo.

Pero, honestamente, ese mismo individuo si se encontrara a su doble por la calle no querría saber nada de él.

¿Tenemos derecho a ser quisquillosos por las buenas? No. ¿Tenemos derecho a ser exigentes? Sí, si a conciencia buscamos estar a la altura de lo que exigimos. Un día una amiga me dijo algo que ya sospechaba, pero que viene bien oír: “Esther,  si quieres una persona de X cualidades, tienes que pensar si esa persona de X cualidades querría estar contigo. Lo mejor es tener tú esas X cualidades que esperas.”

Creedme: no era el típico paño caliente. Pero si hoy os escribo esto es porque lo recuerdo. Desde ese momento la mejora personal fue más a conciencia. No solo por “esa persona de X cualidades”, sino por uno mismo. No es apariencia o vanidad, es respeto hacia la otra persona. Me pregunté si, de encontrarme a mí misma por la calle, me caería bien.

Es verdad que hay gente insegura de sí misma; hay gente a la que el estrés les supera y en periodos de tensión son insoportables por la principal razón de que no se soportan a sí mismos. Hay mujeres que se frustran por una mala experiencia laboral y caen en el círculo vicioso de depresión-comer-engordar-no hacer ejercicio-pensar que su pareja ya no las encuentra atractivas-celos-depresión-comer. Por eso insisto en la necesidad de ser sinceros. Hay absolutamente de todo. Hay gente que ha tenido un pasado muy difícil, hay gente que ha tenido infancias traumáticas, pero honestamente, en la vida real nadie es huevo pocho. A modo de ejemplo, el pasado duro de Christian Grey no le daba licencia para comportarse de la forma que se comportaba con Anastasia Steele, por mucho que muchas mujeres fans de la violencia machista crean que sí. Todos, vengamos de donde vengamos, tenemos la oportunidad —o el deber— de mejorar y cambiar. Aunque sea por respeto.

Anuncios

18 Respuestas a “La complacencia, o ese beso de Judas

  1. “Me pregunté si, de encontrarme a mí misma por la calle, me caería bien.”.
    Interesante reflexión, vive dios.
    Hola, McQueen. Buenos días.
    Pensé en un momento que te diría que creo que esa pregunta nos la tendríamos que hacer todos y, tras contestarnos con la mayor honradez obrar en consecuencia; pero se que no funcionamos así. Al menos no en este país (ni en los otros que conozco) ni en esta vida.
    Supongo que el egoísmo nos viene “de serie” al nacer, y el mediatizarlo en mayor o menor medida depende exclusivamente de nosotros mismos y nuestras circunstancias.
    Pero me ha gustado mucho la pregunta. La “paso a archivo” para utilizarla cuando crea que proceda y tienes mi gratitud por ello.
    P.D.: no te dejes avasallar en el tablero. Recuerda la importancia de los alfiles y su curioso final en punta. Uno en cada ojo del enemigo! :-X

    • ¡Hola Bruno! Buenos días :)
      Me alegro de que te guste la pregunta y conste en tu archivo. Sé que le darás un uso perfecto. Responder a la pregunta honestamente lo veo difícil por el hecho de que estamos hablando de nosotros, gente a la que siempre cuesta ver objetivamente (bueno, la objetividad da para otro debate).
      ¡Gracias por venir!
      PD: Bruno, te voy a preguntar si me has visto con una bola de cristal o algo mientras jugaba. ¿Cómo has sabido que prácticamente vivo a la defensiva? jajaja Tienes razón, el miércoles pasado tuve mi clase y la “moraleja” fue que debía atacar más .. pero luego lo primero que me matan son los alfiles y los caballos :(

      • Buenas tardes, McQueen.
        Absolutamente todos jugamos a la defensiva (o lo intentamos) al comienzo de nuestra (ejém!) “carrera ajedrecística”. Independientemente de cual sea el bando que nos toque jugar.
        No te preocupes.
        Con el tiempo y la práctica comenzarás a ver jugadas -al principio en “corto” y luego en “más largo”- que ahora ni siquiera imaginas.
        Ahora mismo una vieja amiga quiere retomar el juego, que abandonó hace mucho tiempo según sus propias palabras (ni siquiera sabía que había jugado alguna vez), y me quiere liar para jugar contra ella por correspondencia mediante internet. Antes se hacía mediante telégrafo y antes aún por carta tipo Pony Express. Era más “romántico”.
        Me estoy resistiendo a ello pues me da una pereza espantosa y me prometí no volver a jugar con humanos, pero…
        Supongo que no lo haré, pero te prometo que te vas a divertir mucho cuando puedas ver caminos llenos de posibilidades en lo que ahora debe antojársete una liada tremebunda.
        Date tiempo y… ADELANTE!.

    • No se me había pasado por la cabeza que existen blogs de ajedrez (en serio). Qué torpeza la mía… menos mal que me salvas, Bruno. Jugar por correspondencia al ajedrez es algo que vi una vez en los dibujos (eran dos ancianos que jugaban por correspondencia, y cada uno tenía su tablero en su casa) y dije “esa partida debe ser eterna”. Al final ellos usaban el ajedrez como una excusa, porque en la carta se contaban la vida y en la posdata decían “alfil hace no sé qué” Ya me contarás qué decides al final.
      Me hace gracia que digas que “no quieres jugar con humanos”…¡con lo majos que somos, oye! :p Contra una máquina es algo más frío ¿no crees?

      • Los humanos “majos”?. Bueno, es una opinión.
        Las partidas por correspondencia no están mal ahora, pues puedes establecer un movimiento al día, a la semana o el plazo que se elija con la seguridad de que el adversario -en ajedrez yo solo veo “ENEMIGOS”- recibe y emite en el tiempo fijado. Antes….
        Personalmente vivo casi completamente alejado del ajedrez, y solo me dedico de cuando en cuando a intentar resolver problemas basados en posiciones predeterminadas con el “ordeneitor”; y espero que mi amiga en cuestión se haya olvidado del tema. Hace tiempo que no coincidimos y no tengo noticias de ella. Mejor.
        Un saludo.

  2. Pingback: 7 cosas que te has quitado de encima al llegar a la madurez | Dandelion's·

  3. Pingback: Liderazgo —la letra pequeña | Dandelion's·

  4. Pingback: Ser fuerte (verbo) | Dandelion's·

  5. Me gusta tu estilo, se te lee fácil y lo que escribes siempre invita a la reflexión de un modo entretenido. Enhorabuena y gracias!

  6. Pingback: Lo que deberías saber antes de romper. | Dandelion's·

  7. Pingback: Too much ‘trust’ will kill you | Dandelion's·

  8. Pingback: Por qué “sé tú mismo” puede ser un mal consejo. | Dandelion's·

  9. Pingback: Lo que deberías saber antes de romper. – Dandelion's·

  10. Pingback: Entre la virtud y el peor de los pecados capitales – Dandelion's·

  11. Pingback: Por qué “que no te importe lo que piense la gente” es un consejo que yo no doy | Dandelion's·

  12. Pingback: Hay que ser osado. | Dandelion's·

¿Qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s