La religión de la gente de éxito

Hay tantos artículos llamados “el secreto del éxito” que a día de hoy tales secretos en sí ya no lo son.

Y yo sigo insistiendo en que el concepto de “éxito” y la idea de “tío rico” no siempre van vinculados; conseguir lo que por convenio se asocia a la idea de éxito puede hacer a uno miserable si sigue el guión que otros escriben para él en vez de su propio guión. El éxito es un todo, y empieza con lo que uno es, de modo que no se puede construir la casa del éxito por el tejado.

¿Qué es lo que ha hecho admirables a algunas personas, independientemente del nivel económico o cultural? ¿Qué es lo que hace que valga la pena conocer a una persona? ¿Qué es lo que puedo hacer yo para que si me encontrara a mí misma por la calle, me cayera bien? Aún me queda mucho para convertirme en la persona que quiero ser, pero este artículo también es para mí, un recordatorio o una brújula.

“Consejo- 50 céntimos. Buen consejo- 2 dólares, Las bromas son gratis” | Foto de Ryan McQuire

 

1. Convertirse en un pro, en un experto. Eso significa practicar, centrarse, practicar, especializarse. No hay atajos, el éxito es un iceberg. Lo que se ve desde fuera puede que parezca éxito repentino, pero seguro que antes de ese “boom” ha habido muchísimo trabajo no visto, muchos fracasos y reveses. La buena noticia es que jamás conocerás a una persona interesante con un pasado fácil.

2. Construir confianza siendo alguien de palabra. Si dices que vas a hacer algo, hazlo. Si dices que vas a estar en un sitio asegúrate de llevar tu cuerpo ahí. Y si dices que sientes algo, que sea verdad —saber decir no es una buena idea—. Y si has cambiado de opinión, dilo también, de la misma forma que un aviso sobre un retraso o una explicación nunca sobran. Pocas cosas hay mejores en el mundo que alguien de quien te puedas fiar. Yo cuento a mis amigos con los dedos (de una mano – y me sobran dedos, como todos, supuestamente), he tenido amigos de verdad que hoy ya no lo son, pero mi cerebro tiene un pedestal para las poquísimas personas de palabra que he conocido. Es mejor no mentir, ni jugar con los sentimientos de la gente, porque del mundo de las medias verdades no ha salido nadie por el que la gente ponga la mano en el fuego.

3. Menos es más. Algunos estudios de marketing han demostrado que cuantas más opciones tenemos delante para comprar, menos productos compramos; prueba de ello es que para un cliente indeciso va a ser más difícil elegir entre una muestra de 300 productos que entre una muestra de 3. Yo suelo ver la luz al final del túnel del agobio cuando logro reducir el número de cosas a hacer (o el volumen de apuntes que tengo que estudiar). A veces lo mejor es reducir el número de opciones y centrarse en lo mejor.

4. Usar únicamente herramientas de trabajo buenas —y solamente las necesarias—. Asegurarse de tener las herramientas necesarias y mejores no es gastar, es invertir en eficiencia y calidad de vida. Hacer lo contrario es verse perdido bajo esfuerzos extra durante mucho tiempo para conseguir menos. O perder tiempo que se desperdiga en procesos que podrían zanjarse en un solo paso, por no hablar de los disgustos. La ineficacia es algo que no tiene por qué ser amiga nuestra, por eso es mejor invertír un poco de tiempo y dinero en mejorar las habilidades. Todos tenéis un par de zapatos que os costaron un poco más que el resto de zapatos que tenéis, pero que hoy en día mantenéis probablemente siendo los más usados, mientras varios pares más baratos han entrado y han salido. No es lo mismo cambiar de teléfono 3 veces en dos años (y pasarlo mal porque el teléfono se estropea, va lento…) que comprarse un teléfono con el que lleves cuatro tranquilamente.

5. Pasar tiempo de calidad con gente de calidad. Las personas con las que más tiempo pasas son las que más te influyen. Hay que elegir sabiamente quién tenemos al lado, pueden ser la razón por la que tomes decisiones por las que un día querrás reeditar tu pasado. No seré la primera persona que os dirá que lo que importa es la compañía, el “dime con quién andas y te diré quién eres”. Un amigo con el que deberías dejar de quedar es capaz de hacer que te olvides de que tienes una vida y pases a vivir su vida de inseguridades, miedos, dudas y victimismo perpetuo. Mejor quédate con los amigos que podrías presentar con orgullo a tus padres, gente a la que admiras porque te respeta y saca lo mejor de ti; gente que mejora tu día por simplemente estar ahí.

6. Aprender a hablar de uno mismo. Y saber vender tus ideas, lo que haces, lo que tienes para ofrecer. Vender no es engañar o manipular; de hecho, saber vender es haber hecho un ajuste entre la autoestima, lo que realmente se es y lo que se quiere ser. Porque el resultado de ese ajuste es uno de los pilares del éxito profesional y personal. Saber negociar, saber encajar un no o un revés, saber comunicarse con honestidad, apertura y efectividad en diversos escenarios, para poder establecer relaciones de verdad. Quien sabe quién es no necesita ir con máscaras de “mujer segura de sí misma (que en realidad está muerta de miedo)”, o “jefazo (al que el puesto le viene grande)” sino que solo necesita mostrarse como es.

Hace dos años no se me pasaría por la cabeza lo que hoy considero algo que tenía que haber asumido antes. A ver, no vamos a cambiar el mundo radicalmente siguiendo lo que pone en un artículo de internet, pero pensad en el efecto que puede tener aplicar uno de estos puntos en el día a día. Pensemos en la probabilidad de llegar a buen puerto convirtiéndonos en gente de fiar, por ejemplo. Y lo que podemos mejorar la vida de alguien.

Oye, por algo se empieza.
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11 Respuestas a “La religión de la gente de éxito

  1. Muy interesante, estás hecha toda una profesional! Los pequeños detalles pueden ser revolucionarios; la fiabilidad, sin ninguna duda.

    • ¡Hola! Aún me queda bastante trabajo para estar hecha una profesional, ¡pero gracias por el aprecio Le Progressier! Creo que lo bueno de estos seis puntos es que son principios, no “fórmulas-parche”. Por eso son efectivos.

  2. Hola, McQueen.
    Ciertamente pienso que hay tantas definiciones de “éxito” como personas, aunque los subgrupos relativos al éxito económico y éxito social sean enormes.
    Ciertamente no estaré en el primero nunca, y creo que el pequeño ´”exito social” del que disfruto se debe a que me importa un pimiento tenerlo o no. Ya ves…
    Me gusta tu punto nº 5: Pienso que es básico ser lo suficientemente inteligente para apreciar esta cualidad y rodearte de gente que lo sea más que tu y no dejar de escuchar y aprender nunca.
    Un saludo y felices aperturas.

    • Hola Bruno, me alegra verte aquí :)
      Tienes razón, hay miles de personas que han llegado a lo que llaman “éxito económico” y “éxito social” y están peor que quienes no están en ese grupo. Así que es mejor pasar de esos clichés..
      Le debo mucho al punto 5: decidir aplicarlo fue una de mis mejores decisiones, pero aún me queda trabajo. ¡Un saludo!

  3. Un gusto leerte como siempre, McQueen.
    Y debo darte otra guirnalda de razón para tu corona: “Mejor quédate con los amigos que podrías presentar con orgullo a tus padres, gente a la que admiras porque te respeta y saca lo mejor de ti; gente que mejora tu día por simplemente estar ahí.”
    En mi caso sólo hay una persona que puedo decir que me hace sentir orgulloso de contarla entre mis amigos [que son poquísimos pero que siempre puedo contar con ellos y ellos conmigo], esta chica [por tenemos el supuesto de que es chica, jaja] es inteligente, y como Peter Burke, yo no me puedo negar a tales personas. Lo que es mejor, escribe. Así que aunque esté lejos de mi por nuestros respectivos estudios, lo cierto es que cuando pasamos rato juntos no paramos de hablar, reír y ponernos al tanto de muchas cosas.
    Espero que todos nosotros lleguemos al éxito, de cualquier índole, quizá algunos más raspados que otros, pero todos logremos lo que queramos, un saludo y espero leer más cosas provechosas en tu blog~ :’)

    • Decía Shakespeare que a amigos como la chica de la que acabas de hablar hay que sujetarlos al alma con ganchos de acero ;)
      ¡Me alegra verte aquí, Hitam! Mi objetivo es que los artículos sean provechosos, haré todo lo que esté en mi mano para que así sea :)

      • ¡La amarraré a un poste las próximas vacaciones que se asome por casa~! Ok, creo que de eso no se trataba el comentario de Sir Shakespeare.. Ni modo.
        Y sí, tus artículos van por el sendero correcto :3

  4. Hola:
    Quien sabe quién es no necesita ir con mascara sino que sólo necesita mostrarse como es.
    Estoy de acuerdo contigo pues, opino que más vale la buena reputación,ser una persona de caracter integro en vez de poseer buena fama,riquezas éxito en muchas areas de la vida y carecer de la esencia misma que caracteriza al ser humano “LA PALABRA”
    pues con ella edificamos o destruimos a los que nos rodean.
    Gracias por mencionar este tema,es de mucho interés,un saludo, Mcqueen.

  5. Pingback: Por qué “sé tú mismo” puede ser un mal consejo. | Dandelion's·

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