Crónica de una relación envenenada

Con eso de que “lo que vale la pena no es fácil” nos hemos pensado también que “lo que no es fácil (necesariamente) vale la pena”. La propiedad conmutativa no se aplica al campo de las relaciones. Leído así suena fácil, pero hay gente que muere y no se da cuenta.

“He estado enamorada de una fantasía,

que no tenía que ver con el hombre con el que estaba saliendo”

Hola. Esa es la epifanía con la que un jueves una amiga me respondió. Le di la enhorabuena: para mí dejar una relación tóxica es equivalente a dejar el tabaco. He visto chicas alegres, seguras de sí mismas y con las ideas claras hasta que se enamoraron de un chico. Meses después, esas chicas vivían pidiendo permiso para vivir. He sabido de gente que ha permanecido al lado de sus parejas pese a haber recibido desprecios por parte de él y tener a su familia y amigos pensando y diciéndoles que esa relación no era buena. Sin embargo, en nombre del “querer demostrarles que se equivocan” dejaban de hacer caso hasta a su intuición.

El gran error en las relaciones es  proyectar en la mente una fantasía, y con ella revestir a la persona por la que se siente algo. Separar la persona real de la persona imaginaria permite ver las cosas objetivamente y tomar decisiones más convenientes. La cantidad de rímel que he perdido (o me han quitado) hasta el día de hoy me ha dado la propiedad para que este sea el artículo que debía haber leído Esther hace 5 años.

Las señales de que debes hacer algo rápido —por tu bien— están desde el principio.

  • Nunca eres suficiente: el momento en que tienes que “demostrar que vales” a alguien (como si fueras un electrodoméstico) es el momento en que han dejado de apreciarte tal y como eres. Lo siguiente a eso son los dramas, los tratos despectivos o la indiferencia. Los abusos son el siguiente nivel. Sin darse cuenta, uno acaba dependiendo de las muestras de aprobación del otro, por tanto está siempre en vilo, cuestionándose cuando éstas no llegan.
  • No puedes ser tú: creo que esta es la mayor de las señales. La sensación de tener que pensar tres veces antes de decir o hacer algo. Ir siempre como quien va por un campo de minas, porque no sabes por dónde va a salir la otra persona. Mientras sufres en silencio no te das cuenta de en qué te están convirtiendo esos dramas, pero te preguntas por qué te sientes que tu alegría y seguridad se han ido. O peor, dependen de él o ella.
  • Te inferiorizan: si uno no se siente suficiente, y no puede ser él mismo, consecuentemente se  ve estando de acuerdo con lo negativo que le dicen sobre él. Inferiorizarte no es solo el “cállate, no tienes ni idea”. Las relaciones son el escenario donde más oportunidades hay de mejorar como personas; sin embargo hay una diferencia entre una compañía que es un espejo para ti y con la que ves qué puedes mejorar, y una compañía que parece que te tira tus trapos sucios estratégicamente. Hay gente que exige que únicamente seas tu parte buena, y te avergüenza cuando un día no puedes serlo (porque ese día estés mal, no porque seas mala persona).
  • Las discusiones no son para resolver, sino para ver quién gana. O sea, algo pasivo-agresivo. Las relaciones sanas discuten con el objetivo de resolver el problema, y todas las herramientas van a eso. En las malas, hay gente que necesita tener la última palabra, que discute como para ganar un torneo de debate: gana la discusión pero pierde a la persona que tiene delante. Llega un momento en que ya no hablan las cabezas, habla el resentimiento, y éste tira del chantaje, manipulación, o el sacar los trapos sucios (“te has vuelto loco”/”estás paranoica”). Si ya no hay nada de qué hablar, sólo discusiones o conversaciones insulsas hay otra señal de que el otro ya te ha dejado, aunque la relación de amistad o de pareja todavía exista “oficialmente”.
  • El carro lo tira uno solo. Y el otro además de no tirar, te echa la culpa de que el carro no vaya. Si hay un problema y se te ve enfadada es porque eres “infantil” o “irracional”, así que es únicamente problema tuyo. Todos los roces los provocas tú, y los roces que provoca él surgen porque tú estás paranoica. Si tienes una lista de requisitos para la persona de tu vida, uno de los principales debe ser “alguien dispuesto a trabajar para que la relación funcione”.

Bendito el día que admites que esas son las señales a las que tienes que hacer caso.

El mundo está harto de gente traicionada, humillada, e incluso asesinada por esperar a que el tiempo haga lo que a ellos les corresponde. Los problemas con el tiempo no se arreglan, sino que se pudren. El trastorno de una relación tóxica atrae la idea de que el amor es sufrimiento. Pese a todo, creo que hay algunas relaciones tóxicas a las que se les puede quitar el veneno (hay relaciones de pareja, familia o amistad que se envenenan por las ideas equivocadas, no porque haya malicia) si ambos se disponen a trabajar para priorizar la relación, y no los egos. Agradeceré que me digáis lo que pensáis de esto, porque es un tema complicado. En un próximo post hablaré de algo muy relacionado a esto.

Anuncios

6 Respuestas a “Crónica de una relación envenenada

  1. Yo opino que cuando hay problemas en una relación lo mejor es hablarlo directamente con la persona. Suele funcionar si hay libertad para expresarse con sinceridad.

    A veces el recurso a lo ‘tóxico’ es sinónimo de lo ‘trágico’, es decir de lo inevitable, aquello a lo que el destino, agente externo y ajeno, aboca a sus víctimas sin que éstas hayan sido capaces de obrar con la madurez que exigiría tomar las riendas de su propia vida. Ese recurso a lo trágico es un recurso fácil, cómodo, y por tanto normalmente es un fraude.

    • Hola Le Progressier, si en las relaciones tóxicas hubiera libertad para expresarse con sinceridad sin temer represalia alguna, no serían tóxicas, ¿no crees?

      A pesar de eso, refiriéndome lo último que expresas (a mucha gente que culpa a otros de “tenerles en una relación tóxica” cabría preguntarles si no están ellos envenenados ya de por sí) estoy de acuerdo, y esto es más complejo: creo, por ejemplo, que cuando uno ha pasado años sin sentirse suficiente ante el otro, no se ve capaz de encararle. Es tal el nivel de trastorno que uno está como atrapado en un pozo. No me atrevería a decir que una persona “intoxicada” está cometiendo un fraude.

  2. Mi opinión principal sobre este tema es que es muy fácil verlo cuando ya has salido por tu propio pie del mismo, no antes.
    Creo que este análisis sobre los signos que delatan que estás en una relación tóxica… sólo sirve para que aquellas personas que ya han vivido esta situación y salido de ella, vean reflejada aquí su situación anterior.
    Estamos hablando de una situación con la que la propia persona, en el momento, no se identifica, ni aún cuando son su familia y amigos cercanos quienes se lo señalan. Así que es evidente que un texto de un desconocido en internet no obrará el milagro ;).

    No obstante, creo que en general, es bastante atinada en cuanto a apuntar algunos de los signos característicos.

    Yo he sufrido esto en relaciones de «amistad». Y ahí estoy.
    Según parece, es una cuestión harto complicada xD.

    • ¡Hola Soulchainer! Creo que en las relaciones de pareja se da más lo que dices, que uno no se da cuenta de dónde está metido pese a que se lo dicen, y sólo ve bien lo que sufría cuando ha salido de la relación. Aunque creo, siempre, que si una persona logra salir por su propio pie es porque alguna idea, o sospecha, o hartazgo debe pasar por la cabeza ¿no?
      En las relaciones de amistad/familia/trabajo la toxicidad es más extensa. Es verdad que un artículo como éste no hace milagros, tampoco lo pretende :p, sólo señalar las cosas que a mi juicio no deben ser tomadas como ‘normales’

  3. Pingback: Lo que deberías saber antes de romper. | Dandelion's·

  4. Pingback: Lo que deberías saber antes de romper. – Dandelion's·

¿Qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s